domingo, 18 de febrero de 2007

Un fin de semana cultural y solidario

Ya el viernes por la tarde comenzaba un fin de semana que se adivinaba intenso: la segunda sesión del ciclo sobre el agua del Seminario de Investigación por la Paz, con Pedro Arrojo y Patricia Ávila García, reunía a un buen nutrido grupo de zaragozan@s para reflexionar sobre los conflictos del agua en el mundo.
Un par de horas después, algun@s de los que estuvimos en el Centro Pignatelli coincidimos también, pero esta vez en el restaurante Garden, en lo que es una cita clásica de la cultura zaragozana: los Premios Cálamo en su ya!, sexta edición. Rodeados de amigos, amigas, caras guapas de la noche zaragozana y estupendas cabezas, Isidro Ferrer nos regaló un discurso tierno, un "autopremio" según sus palabras, y dedicatorias personalizadas a todo el que le pedía un autográfo en su Libro de las Preguntas. Michel Onfray, recién llegado de la Republique, nos susurró algún secreto biográfico y con una claridad propia tan sólo de los grandes pensadores nos recordó que lo más escandaloso de su Tratado de ateología es que fuera un escándalo. Por cierto, aproveché para comprar también la Teoría del cuerpo enamorado y promete, promete... Finalmente, un Manuel Rivas deseoso de alargar la noche más allá del amanecer, recibía su premio "Extraordinario 2006", otorgado directamente por los chicos de Cálamo que son a los que hay que agradecer todo esto, de manera muy especial, a Paco, cómo no!... El próximo febrero, en los alrededores de San Valentín, volveremos a encontrarnos.
El sábado dió una pequeña tregua, aunque el trabajo continuó, y el domingo, en lugar de acudir al Paseo de la Independencia, acudimos a la A.VV. de San José para recordar que en Occidente utilizamos disfraces y máscaras para taparnos los ojos a lo que ocurre en otras partes del mundo. Después de ver el montaje de los chicos y chicas de La Teja teatro narrando su viaje a los campamentos de los Saharauis, hicimos cola para comprar la litografía cedida por Rubén Enciso con la que apoyar un proyecto de solidaridad en El Chad. Un fin de semana, por lo tanto, dedicado a la cabeza y al corazón.
El próximo, volveremos a centrarnos en el agua en las XIV Jornadas de Educación para la Paz que, bajo el título "Agua, cultura y relación", organiza la Fundación Seminario de Investigación para la Paz y a las que todavía estais a tiempos de apuntaros. Más información en http://www.seipaz.org

jueves, 15 de febrero de 2007

Un primer aperitivo

Sí, un aperitivo de un debate siempre interesante, siempre seductor, siempre importante, y ahora, en vísperas electorales, también urgente... y cómo no!, con toda la pasión que requieren estas cosas... Empezamos con Trasobares....

Ideologías ( El Periódico de Aragón - 15/02/2007 )

sábado, 10 de febrero de 2007

Autoanálisis de un sociólogo, de Pierre Bourdieu




"¿Porqué, y, sobre todo, para quién he escrito? Tal vez para no fomentar las biografías y desanimar a los biógrafos, pero desvelando, debido a una especie de pundonor profesional, las informaciones que me hubiera gustado encontrar cuando trataba de comprender a los escritores o a los artistas del pasado, e intentando prologar el análisis reflexivo más allá de los descubrimientos genéricos proporcionados por el propio análisis científico..."


Así justifica Pierre Bourdieu la publicación de su Autoanálisis de un sociólogo, redactado entre octubre y diciembre de 2001, concebido como una versión desarrollada y reelaborada de la última clase que impartió en el Collège de France en abril de 2001.

Sin duda, una provocación: una explicación violenta, desnuda, que no deja indiferente a nadie, del porqué de los devenires de su pensamiento y de su obra. Como el propio autor dice en algún sitio, nos ayudará a entender, también, nuestros propios devenires. Su lectura, breve y ágil, un placer.

Bourdieu, P.: Autoanálisis de un sociólogo, Anagrama, Barcelona, 2006.

domingo, 4 de febrero de 2007

La Asociación de Vecin@s de Delicias cumple 20 años: Felicidades!!!!


Fué un placer encontrar en una fría tarde de sábado a muchas de aquellas gentes del movimiento vecinal que llevan la mitad de sus vidas - al menos - trabajando por hacer de Zaragoza una ciudad donde uno se sienta orgulloso de vivir. La excusa era estupenda: La AVV Delicias - Manuel Viola, cumplía 20 años, y lo celebraba con un ojo en la historia y otro en el futuro. El escenario, cómo no: el Centro Cívico Delicias de la Avda. de Navarra.


Fernando Rivarés comenzaba presentando un acto donde los y las protagonistas fueron los de todos los días: hombres y mujeres que desde la Asociación dinamizan grupos de salud, debaten sobre la configuración urbanística del barrio, pelean en la Junta de Distrito, proponen ideas para trabajar, de verdad, desde la interculturalidad, alquilan bicis... Sí, alquilan bicis para usarlas durante un rato y luego devolverlas... Sí, sí,... en Zaragoza... y lo hace una Asociación de Vecinos!.


Tras los discursos, la reflexión y la Historia, futuro, mucho futuro: nuevos retos, nuevos vecinos, nuevas relaciones... una nueva sociedad que se construye cada día y que desde la Asociación se apuesta porque sea más intercultural, más humana, más solidaria, más habitable... y mucho más sostenible.


El acto continuaba con la orquesta Moncayo y cómo no!!, con la animación de la PAI, siempre dispuesta a provocar y a mover a chicos y grandes. Y allí, bailando, lo mejor de cada casa: Desde el Dr. Antoñanzas - uno de los pilares del programa de educación para la salud de la A.VV. Delicias - , hasta compañeros de otras asociaciones, como Isabel Aina, Goyo y Miguel Ezquerra de S. José, Chema Gregorio y Amparo Sanchez de La Paz, el infatigable Jesús Picazo, - ex - presidente de la FABZ - Emi de Casco Viejo... Tampoco faltaron la gente del barrio que trabajan codo a codo con la Asociación: Tere Iparraguirre y su chico Victor - mi Tere, sí - , Pablo, Pilar, "el Bicis" y Nati del CODEF, Mares, Javier Gállego... No entro en la lista de "invitados ilustres y representantes públicos" porque seguro que me dejo a alguien y luego se me enfadan.


En fin, que felicidades a la Asociación de Vecinos de Delicias y a los que se dejan la vida en ella: Isabel, Pepe Luis,Juan Carlos, Angel, Olga, Marisa, Violeta, Celia - incombustible Celia - y a tantos y tantas otras!!.


Y por cierto, para que se vea que hay futuro, mucho futuro, en las Asociaciones de Vecinos: http://www.avvdelicias.es

Una nueva cultura política.

Estaba yo pensando en escribir algo sobre la necesidad de una nueva cultura política acorde al siglo XXI y a la nueva ciudadanía, reflexionando sobre el último libro de Daniel Innerarity, cuando, de repende, abro el Periódico de Aragón y me encuentro este estupendo artículo de Jaime Armengol... Gracias, Jaime

NUEVO CIUDADANO ( El Periódico de Aragón - 04/02/2007 )

lunes, 29 de enero de 2007

Presentación del último libro de Jose Luis Trasobares

Presentación "La segunda oportunidad"

José Luis Trasobares presenta en sociedad su libro dedicado a los años Setenta en Aragón. Se trata de una crónica titulada “La segunda oportunidad” que recorre la citada década a través de sus circunstancias políticas, sociales y culturales; incluye anécdotas de la militancia clandestina, reflexiones sobre lo que pudo ser y no fue, relatos referidos al periodismo local y regional, descripciones de la eclosión creativa que se vivió en la Zaragoza de entonces...

Hacemos extensiva a todas las personas vinculadas con “A la Izquierda” su invitación a este acto de presentación. Tendrá lugar el martes, día 30 de enero a las ocho de la tarde en el salón de la Institución Fernando el Católico, en el tercer piso de la sede de la Diputación Provincial (Plaza de España).

Os esperamos , sobre todo a quienes formáis parte de las generaciones que estaban activas en los Setenta, y por ello es fácil que incluso aparezcáis en el libro... y a los que no, por aquello de cotillear y escuchar las batallitas...

domingo, 28 de enero de 2007

Zaragoza sigue diciendo NO a la OTAN

El pasado 21 de enero, El Periódico de Aragón publicaba este artículo.

Por una Cultura de la Paz y en Defensa del Territorio: OTAN NO

Cristina Monge Lasierra
Politóloga. Candidata de Chunta Aragonesista (CHA) al Ayuntamiento de Zaragoza.


Releo un viejo libro de Relaciones Internacionales y, a la vista de los debates que se están generando sobre la posible instalación de una base de la OTAN en Zaragoza, siento la tentación de desarrollar un análisis detallado de los motivos que llevaron a su creación, configuración, actuaciones y reformas. No es el momento ni el sitio, obviamente, aunque quizá así nos evitáramos oír algunas de las argumentaciones con las que nos topamos últimamente. Y es que no puedo dejar de recordar que la Organización del Tratado del Atlántico Norte fue la estructura que sirvió de base a EEUU para desarrollar su política exterior en un momento de guerra fría y de todo vale contra el comunismo, en nombre de una supuesta defensa de la democracia “proclamada” y “defendida” por los mismos que hoy siguen aplicando la pena de muerte, violando los Derechos Humanos, los mismos que han provocado tragedias internacionales como la guerra de Irak y, en definitiva, los mismos que nos siguen poniendo el corazón en un puño cada vez que deciden salvar el mundo. Máxime, si pretenden hacernos cómplices.

Tampoco es el momento de ahondar en la política exterior norteamericana, pero sí es necesario señalar que la desaparición del bloque del Este, entre otros acontecimientos, ha dibujado un “nuevo orden internacional” que, lejos de apostar por reforzar el Sistema de Naciones Unidas, el multilateralismo y la cooperación internacional, sigue fundamentándose en la hegemonía de EEUU y en la defensa de sus intereses geoestratégicos. En este escenario, la OTAN juega un papel fundamental. “No es lo que era”, dicen sus defensores. Por supuesto, ¿pero eso supone que es mejor?, ¿eso quiere decir que ha dejado de ser el baluarte del militarismo y de una concepción de la relaciones internaciones desde la dominación?. Obviamente, no: la OTAN ha cambiado, por supuesto, como cambia el mundo; aparecen nuevos actores internacionales, aumenta la interdependencia y comenzamos a hablar de globalización, los intercambios son mayores, las amenazas también… pero la OTAN sigue sirviendo a los mismos intereses que servía y defendiendo los mismos valores sobre los que fue construida. Y lo que es peor: ha demostrado, ocasión tras ocasión, su estrepitoso fracaso en la búsqueda de un mundo más justo y en paz desde la máxima de “si quieres la paz, prepara la guerra”. Si alguien tiene alguna duda, basta con acudir a las hemerotecas.

Pero es que además, en Aragón, y en concreto en Zaragoza, llueve sobre mojado: Zaragoza cuenta ya con la experiencia de haber albergado una base norteamericana y tiene, todavía, más de un tercio del término municipal dedicado a instalaciones militares.

Los años de base norteamericana dieron para mucho: pusieron a Zaragoza en el mapa del militarismo internacional, sirvieron para comprobar las servidumbres que una instalación como ésta genera en cualquier ciudad, cortaron –y ahí seguimos– el desarrollo del aeropuerto y las infraestructuras necesarias para hacer realidad la idea de Zaragoza como centro logístico de primera magnitud… pero también sirvieron para articular un movimiento ciudadano, profundamente pacifista, que supo unir voluntades para construir una cultura de la paz y defender el territorio, su territorio. No es casualidad, por lo tanto, que Zaragoza haya sido cuna y referente del movimiento antimilitarista o que hoy contemos con centros de investigación pioneros e internacionalmente reconocidos, como la Fundación Seminario de Investigación para la Paz. Como tampoco es casualidad la declaración de Zaragoza como “ciudad de la paz”.

Hoy, 20 años después de aquellas movilizaciones, los que por motivos de edad tan sólo llegamos a los últimos coletazos de ese movimiento por la paz, asistimos atónitos y atónitas a la propuesta de que Zaragoza albergue el Sistema de Vigilancia Terrestre de la OTAN. Máxime, si se piensa que esta propuesta se realiza en uno de los momentos más apasionantes que la ciudad ha tenido en mucho tiempo: La Zaragoza del siglo XXI aspira a hacer realidad la vieja idea del cruce de caminos desarrollando todas las potencialidades en el ámbito de la logística; pretende convertirse en centro de la gestión del conocimiento, y cómo no… le ha dicho al mundo que asume el compromiso que supone la organización de una Exposición Internacional bajo el lema “Agua y desarrollo sostenible”.

En este contexto, la propuesta de que Zaragoza acoja instalaciones de la OTAN no sólo no aporta valor añadido a la ciudad, sino que pone en tela de juicio la viabilidad de otros proyectos: ¿cómo se desarrollarán las infraestructuras de comunicaciones sin el nudo central que supone un aeropuerto civil capaz de dinamizar los flujos de mercancías y pasajeros?, ¿cómo se atraerán nuevas inversiones empresariales con el factor de inseguridad y amenaza permanente que supone tener una instalación de la OTAN en la ciudad?

Las servidumbres, como se han descrito, son muchas: ocupación del terreno, utilización de infraestructuras, serios problemas ambientales como el ruido -puestos ya de manifiesto por los vecinos más cercanos a las instalaciones- y, sobre todo, la hipoteca de no poder decidir qué hacer con un territorio que en lugar de estar al servicio de la ciudadanía se pone a disposición de una organización militar.

Pero tampoco podemos olvidarnos de lo simbólico: al final, las ciudades, como tantas otras cosas, son conocidas por símbolos que reflejan lo que la ciudad quiere decir de sí misma. Zaragoza ha dicho que quiere contarle al mundo su apuesta por el desarrollo sostenible en relación a la política del agua y mucho me temo que esto es incompatible con volver a poner a la ciudad en el mapa del conflicto bélico internacional.

Si Zaragoza quiere seguir siendo Ciudad de la Paz, tiene que saber decir que no a regalos envenenados que no sólo no compensan viejos agravios, sino que hipotecan gravemente su futuro y la construcción de un territorio al servicio de la ciudadanía y de su calidad de vida.